Comercio electrónico: Después de la venta ¿qué?

La aparición de Internet ha traído consigo una gran oleada de cambios en los últimos años, así como la aparición de nuevos conceptos como el de comercio electrónico. Y es que gracias a esta vía de comunicación, las barreras geográficas se han reducido considerablemente, de manera que en la actualidad son muchas las empresas que han creado una tienda online donde ofrecer sus productos o servicios y llegar de esta forma a un público mucho más amplio. Incluso existen otras que únicamente existen en la red y que no cuentan con una tienda física, lo cual supone una gran ventaja a la hora de ahorrar costes. ¡Nunca antes montar un negocio había sido tan fácil y tan barato!

No obstante, si tienes una tienda online, debes saber que las reglas del juego no son muy diferentes a las del comercio tradicional. De hecho, muchos empresarios caen en el error de pensar que una vez terminada la venta y entregada, su trabajo ha concluido. Sin embargo, es importante saber que el comerciante asume ciertas obligaciones de las ventas realizadas. Piensa que un cliente que acude de nuevo a la tienda cuando tiene un problema, es un cliente que se encuentra en al cuerda floja y que depende del trato que le demos el que quiera volver o que no lo haga jamás. Incluso ésta puede convertirse en una excelente oportunidad de fidelizarlo si logramos solucionar su problema y se lleva una experiencia positiva.

Comercio electrónico post venta

Por eso es fundamental tener muy claro cuando se trata de piezas y recambios  si somos nosotros los que solucionaremos el problema o si lo dejaremos en manos de nuestro propio proveedor. El problema viene cuando éste se encuentra demasiado lejos, por lo que en estos casos, lo mejor es que nos hagamos cargo nosotros para evitar que el tiempo de espera y las dificultades de comunicación alarguen infinitamente el proceso.

Por otro lado, la ley establece un plazo de dos años para reclamar en el caso de que lo establecido en el contrato de compra no sea igual a lo recibido. En estos casos, la tienda está obligada a entregar al consumidor productos que se adecuen a lo estipulado en el contrato y en la descripción incluida en la web. Cuando se trata de un producto de segunda mano, el tiempo de reclamación por disconformidad es menor que el de un producto nuevo, pero nunca menor a un año desde que se efectuó la entrega.

Además, el empresario cuenta con una tercera obligación específica para el comercio electrónico. El consumidor puede dejar sin efecto el contrato celebrado, mientras lo notifique al comerciante en el plazo establecido por ley, sin necesidad de justificar su decisión y sin ningún tipo de penalización.  El plazo es de catorce días naturales y no supondrá ningún gasto alguno para éste.

Se trata en definitiva de obligaciones post-venta que la empresa debe tener para con el consumidor. Y es que si en una tienda física el usuario tiene derecho a una devolución, garantía y atención a los posibles problemas que puedan surgir con el producto o servicio, en el mundo online el los derechos del usuario no dejan de tener vigencia, con lo cual el empresario debe tenerlas en cuenta. Sobre todo en la actualidad, cuando la competencia es mucho mayor y el usuario puede comparar precios calidades en distintas tiendas en menor tiempo y sin moverse de casa. Así pues, la clave es conseguir dar el mejor servicio al cliente y saber responder a sus necesidades incluso después de que se haya realizado la venta.

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